Lazos de sangre: La familia siempre es lo primero by Karen M. McManus

Lazos de sangre: La familia siempre es lo primero by Karen M. McManus

autor:Karen M. McManus
La lengua: spa
Format: epub
editor: Penguin Random House Grupo Editorial España
publicado: 2021-05-19T00:00:00+00:00


CAPÍTULO TRECE

MILLY

Vemos la verja mucho antes de atisbar la casa. Debe de medir cuatro metros y medio de alto, está hecha de grueso hierro forjado y la flanquea un muro igual de alto, que discurre en ambas direcciones hasta donde alcanza la vista. No hay manera de entrar en Catmint House salvo por esta verja, a menos que te atrevas a escalar el acantilado que rodea la finca por detrás.

—Ya casi hemos llegado —dice el chófer, que pisa el freno a la vez que baja la ventanilla. Al instante me embriaga el aroma de la madreselva. Extrae de la visera del coche un fino rectángulo plateado que parece una tarjeta de crédito y lo sostiene contra un sensor sujeto a un poste de madera. Suena un fuerte chasquido y la verja se abre despacio.

Viajamos en un Bentley Mulliner que tiene cuatro asientos en la parte trasera en grupos de dos, enfrentados, y una mesa de castaño con detalles cromados interpuesta. Los asientos son de cuero color caramelo y están equipados con montones de botones que nos permiten ajustar la temperatura y la posición del asiento. Jonah se ha pasado todo el trayecto toqueteando sus mandos, pero ahora mira al frente mientras el coche avanza despacio por el sinuoso camino de acceso a la casa. Arbustos de madreselva en flor trepan por altos emparrados a nuestra derecha y frondosos árboles que no he visto en ninguna otra zona de la isla despuntan a la izquierda.

Aubrey suspira. Parece rígida e incómoda con un vestido camisero de rayas, la única prenda con falda que la he visto llevar.

—He recibido un mensaje de Hazel esta mañana. Dice que el funeral se celebrará el miércoles. Habrá que pedirle el día libre a Carson.

—Sí, claro. —Deslizo los dedos por una costura de la suave piel de mi asiento—. ¿Pensáis que el tío Archer tuvo tiempo de hablar con el doctor Baxter antes de que muriera?

—Yo creo que… —Jonah titubea, como sopesando si estamos en condiciones de escuchar malas noticias. Luego lo suelta sin más—. Siendo sincero, pienso que lleva borracho desde que hablamos con él.

Seguramente tiene razón. Han pasado treinta horas desde que nos marchamos del bungaló del tío Archer, y no se ha puesto en contacto con nosotros ni una vez. No ha respondido ninguno de nuestros mensajes, y las llamadas van directas al buzón de voz.

—La abuela ya debe de saber lo del tío Archer a estas alturas, ¿no creéis? —opina Aubrey—. Seguro que ha leído el artículo.

—Estoy segura de que sí —digo. Es imposible que un cotilleo tan jugoso no haya llegado a sus oídos.

Aubrey se muerde el labio.

—¿Deberíamos decirle que fue él quien nos invitó?

—No —respondemos Jonah y yo al unísono. Él me sonríe torciendo la cabeza, y yo noto un aleteo en la barriga. No tengo claro qué habría pasado ayer en su habitación si la noticia sobre el doctor Baxter no nos hubiera distraído. A una parte de mí le habría gustado descubrirlo; y no es una parte pequeña.

—Yo sé por qué no quiero —aclara él—.



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.