Intercambio en París by Ana Punset

Intercambio en París by Ana Punset

autor:Ana Punset
La lengua: spa
Format: epub
ISBN: 9788418318405
editor: Penguin Random House Grupo Editorial España


No tenemos dinero para un taxi, porque nos lo hemos gastado en el absurdo retrato y en unos sándwiches. ¡Dios! No puedo evitar culpar a Álex, porque me prometió que llegaríamos a tiempo, que todo saldría bien, y ahora estamos aquí, en medio de los Campos Elíseos, buscando la manera de volver al colegio antes de que nos den por desaparecidas. Noto que me van a petar las arterias, mi corazón está atacado y hasta me duele el pecho...

Y es que no solo me he quedado sin mi paseo con Adrián, que me apetecía cantidad, sino que sé que estoy poniendo en riesgo mi beca, mi participación en el concurso, mi permanencia en el Vistalegre...; todo. Sin dinero y sin el poder de teletransportarnos, no sé cómo vamos a salir de esta.

Estoy a punto de echar humo cuando Álex viene corriendo y me coge del brazo con una mano sin decirme nada. En la otra mano lleva el condenado retrato enrollado, el culpable de que ahora no tengamos suficiente dinero para coger un taxi. ¡Ojalá no nos lo hubiéramos hecho!

—Venga, date prisa —me dice encima.

Sacudo el brazo de malas maneras para librarme de su agarre y le pregunto:

—¿Adónde?

—Pues a ese taxi. El taxista nos lleva a condición de cobrar en destino. Ya nos dejará alguien dinero cuando lleguemos...

Entorno los ojos porque pienso en pedir dinero a Adrián o a cualquiera del colegio y me parece un abuso, cuando esas personas no tienen ninguna culpa de que nos encontremos en esta situación, pero... ¿qué otra opción nos queda?

—Buenas tardes —saludo al taxista en cuanto me siento, en mi mejor francés. Al menos he de procurar ser educada si nos hace este enorme favor.

El hombre, un señor mayor que debería estar ya jubilado, me sonríe afable antes de poner el coche en marcha.

—¿De dónde sois? —nos pregunta simpático, y Álex es la que le responde la primera, yo estoy demasiado enfadada y nerviosa como para soltar algo más allá de un gruñido...

—Españolas, estamos de intercambio un mes.

—Oh, España..., qué sitio más bonito. Yo voy todos los veranos a la Costa Brava.

—Sí, tiene unas playas preciosas, yo he ido con mi familia a muchas calas bonitas. Begur, Cadaqués...

Mientras escucho a Álex hablar de banalidades, yo me tengo que morder la lengua. ¿No va este señor conduciendo muy despacio? A este paso se nos va a hacer de noche...

No hago más que mirar la hora, son ya las cinco de la tarde, y no quiero ni imaginar la que nos va a caer encima cuando lleguemos al colegio. La directora tiene pinta de ser tan estricta como Carlota; desde luego, no podemos esperar que nos reciban con pétalos de rosa y cánticos. Pido mentalmente al señor taxista que acelere y vaya algo más rápido, pero no parecen llegarle mis plegarias.

Cuando llegamos a Le Beau Paysage, el sol está ya tras las colinas y el cielo se ha teñido de naranja oscuro. Suelen gustarme los atardeceres, pero este parece ser portador de malas noticias.

—Ahora



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.