Diplomacia by Zahra Owens

Diplomacia by Zahra Owens

autor:Zahra Owens [Owens, Zahra]
La lengua: spa
Format: epub
editor: Dreamspinner Press


DESPUÉS de limpiarse, terminaron de nuevo en el sofá, incapaces de dejar de tocarse aunque poco a poco la realidad volvió a envolverles.

Jack tomó un momento para llamar a Mark como había prometido a cambio de su tiempo privado, lejos de todo. Su guardaespaldas le dijo que le había cubierto con María, pasándola un mensaje en el que decía que Jack estaba en una reunión que duraría bastantes horas.

—¿Confías en Mark para guardar nuestro secreto? —preguntó Lucas, un poco nervioso.

—Mark no sabe los detalles. Simplemente le dije que necesitaba pasar algo de tiempo a solas, y que no podía decirle a dónde iba.

—Sí, pero tus chicos del Servicio Secreto son bastante buenos. Probablemente te ha seguido hasta aquí, para asegurarse de que estás bien, y, ¿quién te dice que no está sentado en su coche ahí fuera, esperando a que salgas?

—Estas siendo paranoico, Luke —respondió Jack suavemente, pero muy dentro de sí sabía que su amante tenía razón. Mark probablemente sabía que algo pasaba. Jack y Lucas solo podían esperar que Mark fuera igual de bueno guardando la información para sí mismo.

Lucas yacía de costado, con la espalda contra el sofá y con Jack en sus brazos, en posición de cuchara. Todavía estaban desnudos, pero el calor bochornoso de la ciudad comenzaba a desaparecer así que se mantenían calientes apretados así juntos.

Jack echó la cabeza hacia atrás un poco.

—Tenemos que hablar, Lucas. Necesitamos enfrentar la realidad.

Oyó suspirar a su joven amante y sintió sus cálidos labios en la parte de atrás de su hombro.

—Lo sé. Es solo que… Me gusta nuestra pequeña realidad, y si hablamos, dejaremos que el mundo malo entre en ella.

Jack sonrió.

—Lo sé. Todavía podemos tener esto, Lucas, nuestra pequeña realidad, solos tú y yo. —Puso su mano sobre la de Lucas y apretó los brazos del joven a su alrededor—. Pero creo que los dos necesitamos saber en qué punto estamos.

Jack sintió que Lucas asentía y le besaba el cuello.

—Yo también te quiero, Jack.

El americano suspiró.

—Necesito tiempo para decírselo a María, Luke. No puedo soltarle esto directamente. Ha invertido tanto en mi carrera como yo mismo, y si todo esto le explota en la cara, necesita alternativas también. La debo al menos eso.

—Yo no quiero que abandones tu carrera, Jack. ¡Sé cuánto significa para ti! Podemos esperar, ver a dónde nos lleva esto.

Jack se giró, queriendo mirar la expresión de su amante.

—¿Quieres decir que continuemos escondiéndonos así?

Lucas se inclinó hasta que su frente tocó la de Jack.

—Si salimos del armario, no tendremos carreras, Jack. Ninguno de los dos. No sé tú, pero yo no sé qué podría hacer si no estuviera trabajando en el campo diplomático.

Jack apartó un rizo de la frente de Lucas y besó su frente.

—No pretendo mantener esta fachada para siempre, Luke. Quiero que lo sepas.

—Lo sé. —Lucas sonrió—. Ahora será mejor que te vistas y te vayas a casa.

—¿Ya te has cansado de mi? —bromeó Jack.

—Sí, viejo. Vuelve con tu mujer. Antes de que se dé cuenta.

Durante un instante, Jack se preguntó



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