ARZEN (Vol. 3) - La Orden de los Cinco (Spanish Edition) by La Orden de los Cinco (Spanish Edition)

ARZEN (Vol. 3) - La Orden de los Cinco (Spanish Edition) by La Orden de los Cinco (Spanish Edition)

autor:La Orden de los Cinco (Spanish Edition) [Cinco, La Orden de los]
La lengua: spa
Format: epub
publicado: 2022-08-24T22:00:00+00:00


— 26 —

El Submundo

Élora deambulaba sin un rumbo fijo. Su conciencia comenzaba a desdibujarse en el desorden imperante. Había estado muchas veces en ese lugar, pero siempre había permanecido el tiempo justo para entablar contacto con algún espíritu y marcharse de nuevo al mundo de los vivos.

Esa vez estaba alargando demasiado su visita allí.

«Cuando viajamos al Submundo, lo que hacemos es, dejar en suspenso nuestro propio espíritu y simular nuestra muerte para poder penetrar en un lugar en el que, se supone, solo pueden estar los espíritus que ya no caminan en Arzen».

Las enseñanzas de la profesora Fortiep resonaron con fuerza en su cabeza en esos momentos de incertidumbre. La muchacha recordaba haber sentido un dolor insoportable y haber perdido el control sobre Helabrum; pero no lo había hecho a propósito.

Tal y como le había explicado la profesora Fortiep en la Academia, Élora trató de abrir de nuevo el flujo de energía con la esfera blanca para abandonar el Submundo y regresar a su cuerpo. Pero algo se lo había impedido abruptamente.

Como si una barrera invisible hubiera cerrado la puerta de paso entre ambos mundos. Entonces, trató de luchar contra aquella prisión que la mantenía suspendida y percibió que el resto de su ser, poco a poco, iba uniéndose a la fracción de espíritu que ella misma había enviado para dominar al poderoso ente.

Era un ánima sin forma definida, pero ella misma se veía o se sentía tal y como era en realidad. A medida que su alma se iba reuniendo de nuevo, comenzaba a experimentar un sentimiento de arraigo por aquel lugar.

—Estoy en casa —pronunció en voz alta para escuchar su propia voz.

Pero allí no había sonidos audibles. Aquel lugar era tan místico y etéreo que los ruidos que se escuchaban no eran nada más que reminiscencias que los espíritus recordaban de su etapa como seres vivos. Élora sonrió al escucharse. Jamás lo había pensado, pero tenía una voz hermosa. Lo suficientemente bonita como para ser escuchada. Y comenzó a fantasear con todo lo que podría hacer si le sacara todo el partido.

—Sería reina de mi propio castillo.

Estiró un brazo y dejó la palma de la mano extendida. Podía sentir calor. Una reconfortante emoción que colmó de placer el corazón de la muchacha. Cada minuto que transcurría allí, todo se tornaba más colorido. No tenía ninguna prisa. Aquello era precioso. El lugar que siempre imaginó para vivir. De cuando en cuando, se cruzaba en su recorrido algún que otro espíritu morador de la zona y ella sonreía al contemplar la belleza de cada ser.

—Creo que este lugar sería el favorito de… —Élora se interrumpió, incapaz de recordar el nombre de la persona en quien estaba pensando—. ¡Qué curioso! —exclamó sonriendo—. No sé a quien le gustaría.

«¡Élora!»

—¿Quién ha dicho eso? —preguntó extrañada al escuchar, como en un hechizo, ese nombre.

Se dio media vuelta y, en un momento, los coloridos verdes de los pastos que rodeaban aquel idílico lugar se volvieron grisáceos, sin vida.

—¿Qué me está pasando?

Agitó la cabeza confusa y caminó de regreso al lugar de donde venía.



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.