Indurain by Alasdair Fotheringham

Indurain by Alasdair Fotheringham

autor:Alasdair Fotheringham [Fotheringham, Alasdair]
La lengua: spa
Format: epub
Tags: Crónica, Memorias
editor: ePubLibre
publicado: 2016-12-31T16:00:00+00:00


8

1993-94. Un papel de lija

Años atrás, el exciclista profesional británico de la década de los noventa Chris Boardman fue a visitar la fábrica de bicicletas Pinarello. La empresa italiana exhibía todos sus modelos punteros anteriores, entre ellos la bicicleta de contrarreloj que Indurain utilizó en su asalto al récord de la hora, la Espada. Pero lo que llamó la atención de Boardman no fue tanto la máquina en sí como un papel de lija que alguien había introducido en el borde anterior de los tubos delanteros del cuadro.

«Era una tecnología muy anticuada, pero alguien allí dentro debía de saber lo que hacían. Se provoca una aspereza allí, y manipulando la resistencia al flujo del aire es posible ganar algo de tiempo —cuenta Boardman, especialista contra el crono y recordman de la hora, entre muchos otros logros—. Lo habían hecho toscamente, pero hicieron algo. Era algo que hicimos con la ropa del equipo de pista de Gran Bretaña durante los Juegos Olímpicos cuando yo trabajaba para ellos, no con papel de lija, pero el principio era el mismo». No obstante, seguramente se quedó tan sorprendido como impresionado.

Boardman, vencedor de tres etapas prólogo en el Tour, define perfectamente a Indurain como «uno de los mejores contrarrelojistas de la historia». Sin embargo, en lo que se refiere a adelantos tecnológicos, «[Indurain] usaba ropa y accesorios nuevos, pero era muy de la vieja guardia. No quiero parecer irrespetuoso, pero él seguía haciéndolo a su manera. Fue el último de una época».

El exitoso intento de batir el récord de la hora en 1994 llegó al final de una etapa en la que, desde el punto de vista de Boardman, «por lo general, en el deporte había poco o nulo conocimiento de la aerodinámica, y en el mejor de los casos era incompleto. Indurain tuvo la suerte de vivir un periodo en el que todo el mundo era tan ignorante como los demás». Como recién llegado, consiguiendo su primer récord de la hora en 1993, ganando el prólogo del Tour de 1994 a un promedio de velocidad récord y en la vanguardia de lo que Unzué denomina el «submundo» de los especialistas en contrarreloj, Boardman dice: «Para mí fue genial. Había entrenado en el túnel del viento con el Lotus [un elemento fundamental en el triunfo de Boardman en la prueba de persecución individual en los Juegos Olímpicos de 1992] y sabía lo que importaba».

Boardman se define a sí mismo como un catalizador del cambio involuntario, «puesto que yo era el novato, vapuleaba a todo el mundo; en realidad, observaron con más detenimiento lo que hacía: una posición corporal compacta, desarrollos muy bajos, prólogos a ciento veinte revoluciones por minuto, ensayos generales para absolutamente todo. Y todo se hacía de una forma completamente distinta. Pero ellos [los adversarios, Indurain incluido] no entendían la dinámica del evento, para ellos solo se trataba de tener un buen motor y nada más. Él era un tipo grande que sacaba los codos mientras corría. No sabían que el hecho de desplazar el cuerpo solo tres milímetros puede cambiar todo el perfil aerodinámico.



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.