Una película para cada año de tu vida by Alejandro G. Calvo

Una película para cada año de tu vida by Alejandro G. Calvo

autor:Alejandro G. Calvo [Alejandro G. Calvo]
La lengua: spa
Format: epub
ISBN: 9788499989570
editor: 2023
publicado: 2023-01-31T16:58:40+00:00


50 AÑOS

Driver de Walter Hill (The Driver, 1978)

Antes de debutar como director con El luchador (1975), Walter Hill ya se había bregado en la pintura con algunos de los directores que más admiraba. Había escrito para Sam Peckinpah La huida (1972) y para John Huston El hombre de Mackintosh (1973). Había sido asistente (no acreditado) de Peter Yates en Bullitt (1968) —otra película ultracool de coches persiguiendo a coches— y asistente (sí acreditado) de Norman Jewison en ese festival de pantallas partidas que es El caso de Thomas Crown (1968). Quizás por eso escribió Driver con Steve McQueen —protagonista de tres de las cuatro películas que acabo de citar— en la mente: porque nadie en la historia del cine ha conducido con más estilo un coche (¡o una moto!) que el actor de Bullitt. Una lástima, McQueen le dijo a Walter Hill lo mismo que le contestó a Spielberg cuando le ofreció ser el protagonista de Encuentros en la tercera fase (1977): nanay, ni de coña, paso palabra. Un cáncer se llevaría al actor epítome de la masculinidad dos años más tarde, con tan solo cincuenta años. Y es que a veces la vida es una mierda. El papel finalmente fue a parar a manos de Ryan O’Neal, actor fetiche de Peter Bogdanovich, que contaba en su curriculum vitae con una de las películas más exquisitas de la historia del cine como es Barry Lyndon (1975) de Stanley Kubrick.

Pero me he salido de la carretera: volvamos con Walter Hill. Si buena parte del cine neonoir norteamericano de los años setenta aglutinaba en un solo género los códigos de los géneros restantes, en el cine de Hill todo lo que tocaba nos llevaba irremediablemente al wéstern. El luchador era el retrato de un vaquero, con el rostro ajado de Charles Bronson, que vendía sus puños en vez de sus pistolas. Driver cambiaba los caballos y las praderas por los coches y las carreteras. En The Warriors: Los amos de la noche (1979) las bandas callejeras toman la forma de indios a la caza (navajos, comanches y cheroquis). En La presa (1981) un séptimo de caballería de tres al cuarto se ve atrapado y masacrado por los indígenas (rednecks con muy malas pulgas) de los pantanos de Luisiana. Y así podríamos seguir hasta llegar a los wésterns puros de Hill que, obviamente, también los tiene: Forajidos de leyenda (1980), Gerónimo, una leyenda (1993), Wild Bill (1995), el piloto de Deadwood (2004), Dead for a Dollar (2022).

Finalizado el guion, Hill se lo envió a Raoul Walsh para que el maestro le diera el visto bueno. Se lo habría enviado a John Ford, su director favorito, pero este había muerto en 1973. Driver, que puede ser la película más europea de un director genuinamente americano, es decir, alguien que canaliza desde la violencia todo conflicto dramático presente en la obra, surge sin duda de la devoción de Hill por el cine polar en general y por Jean-Pierre Melville en particular. Si en El silencio



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.