La taza de oro by John Steinbeck
autor:John Steinbeck [Steinbeck, John]
La lengua: spa
Format: epub
Tags: Novela, Histórico
editor: ePubLibre
publicado: 1928-12-31T16:00:00+00:00
V
Sir Edward Morgan dirigió la expedición contra San Eustasio y, en el fragor de la batalla, un indio pequeño y moreno consiguió acercarse a él furtivamente y le hundió un enorme cuchillo en el vientre. El vicegobernador apretó los labios con firmeza y cayó al suelo.
«Lástima de pantalones blancos; se echarán a perder —pensó—. ¿Por qué tendría que hacer esto ese diablo precisamente cuando nos iba tan bien? Habría recibido el agradecimiento expreso de Su Majestad y ahora no podré recibirlo. ¡Cielos!, eligió además un sitio doloroso».
Comprendió entonces sobrecogido toda la magnitud de la tragedia.
—Un vulgar cuchillo —susurro—. Y en el vientre. Hubiera preferido una espada en la mano de un igual… ¡pero un cuchillo… y en el vientre! Debo tener un aspecto lamentable, lleno de sangre y de suciedad. ¡No puedo enderezarme! ¡Cristo! Eligió un punto sensible el muy miserable.
Sus hombres le llevaron tristemente a Port Royal.
—Fue inevitable —le dijo al gobernador—. Se abalanzó sobre mí con un cuchillo y me lo hundió en el vientre. Semejante diablo no podría alcanzar a nadie más alto, supongo. Comunique el asunto a la Corona, ¿lo hará, señor? Y, por favor, no mencione lo del cuchillo… ni que fue en el vientre. Y ahora, ¿querrá usted dejarme a solas con mi hija? No tardaré en morir.
Elizabeth se inclinó hacia él, en la habitación a oscuras.
—¿Estás malherido, padre?
—Sí, es una mala herida. Moriré pronto.
—No digas bobadas, papá; bromeas para asustarme.
—Elizabeth, ¿te parece una bobada?… ¿me has visto bromear alguna vez? Debo decirte algunas cosas y tenemos muy poco tiempo. ¿Qué vas a hacer? Queda poco dinero. Hemos estado viviendo de mi salario desde que el rey hizo la última sugerencia general de un empréstito.
—Pero papá, ¿de qué estás hablando? ¡No puedes morirte y dejarme sola y perdida en las colonias! ¡No puedes, no puedes hacerlo!
—Pueda o no, me moriré muy pronto. Analicemos este asunto, mientras podamos. Tal vez tu primo que ha ganado tanta fama con el pillaje cuide de ti, Elizabeth. Me aflige la idea, pero… pero… es necesario vivir… muy necesario. Y de todos modos, es tu primo.
—No lo admitiré. No lo admitiré de ninguna manera. ¡No puedes morirte!
—Tienes que quedarte con el gobernador hasta que encuentres a tu primo. Explícale cuál es la situación exacta, sin mostrarte servil pero tampoco demasiado orgullosa. Recuerda que es tu primo carnal, aunque sea un ladrón.
Su jadeo llenó la habitación. Elizabeth lloraba quedamente, como una niñita que no puede decir si está herida o no. Finalmente, sir Edward consiguió articular estas palabras:
—Me han dicho que se puede conocer a un caballero por su forma de morir… pero me gustaría gemir. Robert gritaría si le apeteciera. Claro que Robert era extraño… pero de todos modos… era mi propio hermano… y él gritaría si le apeteciera hacerlo. Elizabeth, ¿no te importaría… salir de la habitación… por favor? Lo siento… pero tengo que gemir. No se lo digas a nadie… Elizabeth… ¿prometes no hablar… nunca… nunca de ello?
Cuando volvió a entrar, sir Edward Morgan había muerto.
descargar
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos. Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.
Ficción por género | Afroamericana |
Biográfica | Cristiana |
Fantasía | Herencia cultural |
Historia alternativa | Historias cortas y antologías |
Judía | Militar |
Misterio | Thrillers |
Quetzalcóatl, el hombre huracán by Lucie Dufresne(1274)
El fuego del cielo by César Vidal(1093)
Tiempos turbulentos by Gonzalo Iribarnegaray(1033)
La Guerra Civil española (1936-1939) by Pío Moa(901)
Tres sillas de Anea by Maribel Álvarez(893)
Walden by Henry David Thoreau(879)
El diablo en la ciudad blanca by Erik Larson(857)
Lily by Leigh Greenwood(829)
Perdido by Anna Casanovas(794)
Hibernia by Adrian Goldsworthy(784)
Gengis Kan by Pamela Sargent(782)
Algunos días de noviembre by Jordi Sierra i Fabra(773)
La penitencia de fray Cadfael by Ellis Peters(766)
La cólera de Atila by José Luis Rodríguez del Corral(761)
requiem by index(743)
El mundo de ayer by Stefan Zweig(723)
Cómo robar el corazón de un marqués by Eleanor Rigby(713)
En tierra de lobos by Luis García Jambrina(701)
La puerta pintada by Carlos Aurensanz(695)
