Iluminada by Mary Karr

Iluminada by Mary Karr

autor:Mary Karr [Karr, Mary]
La lengua: spa
Format: epub
Tags: Crónica, Memorias
editor: ePubLibre
publicado: 2009-01-01T00:00:00+00:00


22

OJO MASIVO

Cada puerto espectral,

cada ojo humano

posee un agujerito, y todo cuanto conocemos

cabe ahí, y alimenta una llama. Con un destello

el bebé es viejo[…]

HEATHER MCHUGH, «THE SIZE OF SPOKANE».

Mientras tanto, en Texas, una chapucera operación de cataratas ha estado a punto de dejar ciega a mi madre, y le sugiero que se someta al necesario trasplante de córnea en Boston. Como el señor Whitbread forma parte de la junta del Hospital de Nueva York y le gusta ejercitar el músculo de la ayuda, Warren me anima a que le escriba para que me recomiende un médico. Sospecho (¿será verdad?) que Warren imagina que la presencia de mamá le permitirá enrocarse aún más en el trabajo y la paternidad. Aun así, le agradezco mucho al señor Whitbread que me consiga inmediatamente una cita con el cirujano oftalmólogo del mismísimo papa, que cuela a mi madre en la lista de trasplantes. Esa misma primavera se muda a nuestro comedor a la espera de un donante compatible.

Echaré una mano con mi nieto, dice. Yo lo cuidaré mientras tú evalúas o escribes en el estudio.

Estás cegata, mamá.

No del todo. A ver, sí, no puedo conducir, pero soy capaz de mantener los objetos cortantes fuera de su alcance.

El primer día cumple como niñera, pero el segundo Dev irrumpe en el estudio seguido de mi madre y me pregunta si quiero ir al parque. Al tercer día, mi madre hace el exasperante anuncio de que ella no tiene mano para los niños.

Pues has tenido cuatro, mamá, le espeto.

Y nadie me ayudó a criarlos.

Y una mierda. Yo estaba siempre con papá.

Ella dirige los ojos lechosos al plafón y dice: Ya estamos otra vez con las gilipolleces de mi padre fue un santo. Ni tu hermana ni yo entendemos cómo pudo sacarse un sobresaliente sin mover ni un dedo.

Papá jamás nos dejó en el cine y se olvidó de recogernos.

Porque nunca hizo nada en absoluto, como te acabo de explicar.

Pagaba todas las facturas.

Vivíamos en la miseria total.

Trabajaba en una refinería de petróleo, mamá. ¿O es que nunca te fijaste en ese detalle?

Despotricar contra mi padre es la respuesta automática de mamá a cualquier queja sobre nuestra educación. Tiene la habilidad de achacar sus fracasos a la desolación de su matrimonio.

Por eso se pone a decir que a mi padre le ofrecieron ascensos pero nunca quiso salir del sindicato. Y yo respondo que ella era marxista cuando se casaron, y nos concentramos en insignificantes definiciones hasta que ya no puedo más y saco la mejor arma de mi arsenal verbal: recordarle que mi padre nunca se plantó delante de mí blandiendo un cuchillo de carnicero.

Pronuncio la frase exhalando un potente chorro de aire para que la realidad le llegue igual que un dardo impregnado con curare. La discusión abandona la habitación. Nos miramos en medio de una burbuja de vacío, y una parte de mí sabe que resulta patético que no intentar asesinarme sea lo único que mi padre tuvo que hacer para ganar el premio al mejor progenitor.

Mi madre



descargar



Descargo de responsabilidad:
Este sitio no almacena ningún archivo en su servidor. Solo indexamos y enlazamos.                                                  Contenido proporcionado por otros sitios. Póngase en contacto con los proveedores de contenido para eliminar el contenido de derechos de autor, si corresponde, y envíenos un correo electrónico. Inmediatamente eliminaremos los enlaces o contenidos relevantes.